Conóceme

un poquito sobre mí

“Si pudiera contarlo con palabras, no me sería necesario cargar con una cámara”… Lewis Hine.

Déjame robar dos minutos de tu tiempo. Al fin y al cabo si estás aquí es porque algo querrás saber de mí…

Nací en Argentina, más precisamente en Tierra del Fuego, «El Fín del Mundo», donde comienza el continente Americano, así como también la historia de mi vida. De aquí provienen la mayor parte  de los recuerdos de mi adolescencia, entre paisajes naturales pintados de blanco por la nieve.

 

 

A los 18 años me fui a Córdoba con el fin de formarme como Arquitecto, cosa que satisfactoriamente he logrado. Lo que no esperaba en ese momento era encontrarme con la fotografía. Tome una cámara por primera vez a los 19 años y desde ese momento no recuerdo haberla soltado. En un principio la admiración se centraba en la complejidad que tenía esa pieza de tecnología. Esto me motivo a conocer y experimentar las cuestiones técnicas relacionadas con la fotografía. Pero con el tiempo la cosa se puso realmente interesante…

 

 

En el año 2015, viví uno de los momentos más raros de mi vida.  Mi hermana mayor, Ines, se casaba. Esta fue la primera boda a la que me enfrente en mi vida (no como fotógrafo). Sin lugar a dudas fue una de las situaciones de mayor emotividad de mi vida. La primera vez que descubrí lo que se siente llorar de felicidad. Puedo usar infinidades de adjetivos, pero aun así me quedaría chica la descripción que haga de ese momento. Sin embargo hay algo que puede volver a hacerme revivir esos momentos, y son las fotografías… Ese es el verdadero sentido de la fotografía, capturar momentos, emociones, sonrisas y lágrimas. Y con el tiempo, como pasa con el vino, cada imagen adquiere más valor. No he conocido a mis abuelos, pero viendo sus fotografías sé cómo sonreían.

 

 

 

Gracias a las circunstancias pude viajar en algunas ocasiones fuera de Argentina. Así conocí la magia de los aeropuertos, el famoso “jet lag” y mis deseos de seguir descubriendo el resto del mundo con una cámara en mano y eternizando momentos por medio de una imagen.

Agradezco a los amigos y a ciertos autores que a través de sus escritos han llenado mi cabeza de ideas e inquietudes. Agradezco a mi novia, que con su paciencia y su ternura hace que siga jugando el niño que llevo dentro de mí. Y agradezco especialmente a mis hermanas y a mis padres por ser la leña que alimenta el fuego de mis sueños.

 

 

 

Para finalizar, si tuviera que definirme como fotógrafo, diría que mi perfil es una mixtura de mis pasiones. La naturaleza, se refleja en la búsqueda de fotografías donde se muestre de forma natural los sentimientos y emociones que se viven en cada boda. Sin posados ni fotografías “duras”. De la Arquitectura, sus conceptos de composición y criterio estético. Y la música, el cine y la literatura como medios narrativos para contar una historia, TU HISTORIA . . .